“¿Puede haber algo más reconfortante que ayudar a los demás?”

Con el ritmo de vida actual, muy pocas veces podemos parar y plantearnos el tiempo que le dedicamos a los demás. Es decir, las posibilidades que tenemos de ayudar y que no aprovechamos.

Este es el caso del voluntario de Teruel José Miguel Continente que por circunstancias laborales y estar a distancia de su propia familia, se replanteó el tiempo de su vida que le dedicaba a los demás y así empezó su voluntariado.

“Al principio estaba seguro de que haría que algunas personas se sintieran mejor o tuvieran unas mejores condiciones de vida, pero pronto me di cuenta de que el proyecto me daba mucho más de lo que yo podía dar”. José Miguel entendió que el voluntariado le ayudaba muchísimo más de lo que él podría aportar a todas las personas beneficiarias que se iba encontrando durante su trayectoria como voluntario.

Una de las experiencias que le han marcado con más intensidad fue la colaboración con la Fundación El Tranvía, una asociación que ayuda a personas en riesgo de exclusión social a reinsertarse laboralmente a través del autoempleo. José Miguel recuerda como a un emprendedor se le saltaron las lágrimas al agradecer todo el tiempo que le dedicaron y ayudarle a organizar el proyecto que cambiaría su futuro y el de su familia. Vivir estas experiencias es muy reconfortante.

¿Puede haber algo más reconfortante que ayudar a los demás?

José Miguel Continente