El compromiso diario

Todas las mañanas Luis Álvarez se desplaza al centro Cocina Económica de Logroño, una institución que, entre otros proyectos, se centra en cubrir las necesidades básicas de alimentación para familias y adultos mayores de 18 años.

Durante estos días, el comedor está cerrado y no se sirven comidas allí, pero esto no impide que se continúe haciendo el reparto para los beneficiarios cada día a las 12:30 h. “Ahora más que nunca este tipo de servicios son imprescindibles. Ya sea en tuppers o en bolsas, es vital que estas personas puedan alimentarse”.

Gracias a los diez voluntarios que cocinan y organizan la actividad, esta asociación alimenta a 140 personas ofreciéndoles en un solo turno comidas y cenas. Para mantener las medidas de seguridad están organizados como en una cadena de montaje. “En una mesa larga se reparten todos los materiales: la comida, los cubiertos, las bolsas y así, de esta manera, podemos asegurar que estamos a un metro de distancia”. 

No es casualidad que Luis se dedique al voluntariado desde que se prejubiló hace algunos años, “mi padre era presidente de Cocina Económica de Logroño y me pasó el relevo, desde entonces tengo un compromiso diario” comenta con ilusión. Este logroñés es un voluntario multidisciplinar, ya que también imparte talleres de Educación Financiera para colectivos en situación de vulnerabilidad o acompaña en salidas de ocio a personas con diversidad funcional. Ahora, incluso se ha animado con el proyecto Cartas contra la soledad. “Ahora estoy esperando que me conteste el amigo que todavía no conozco” dice con un tono alegre, “aunque también entenderé que no lo haga, así que entonces escribiré a otro amigo invisible”.

Ahora más que nunca los voluntarios somos imprescindibles.

Luis Álvarez

Luis también tiene unas palabras para animar a las personas a que prueben el voluntariado. “Como se suele decir siempre se recibe mucho cuando se hace voluntariado, se puede hacer hasta por egoísmo puro. No hay que tener miedo”. Un último mensaje que le gustaría compartir para los que ya son voluntarios: “A veces tenemos muchas peticiones para actividades concretas que no necesitan voluntarios, me gustaría transmitir un mensaje de agradecimiento y sobre todo que hay que tener paciencia”.