En el voluntariado se recibe el cariño más sincero

Con esta gran verdad inicia Aranzazu Fernández, voluntaria de Vigo, su testimonio sobre su trayectoria y experiencias vividas como parte de la Asociación de Voluntarios de ”la Caixa”.

Aranzazu nos traslada el cariño tan sincero e intenso que recibe de los beneficiarios con los que se ha ido encontrando en todas las iniciativas en las que participa. “Me emociona mucho cuando los chicos y chicas con síndrome de Down que vienen a clases de educación financiera me llaman “profe”, y pienso en que ellos son los profes en demostrar sus emociones desde el corazón, con libertad y sin hipocresías…”

Como voluntaria, Aranzazu participa en todas las actividades que le permite su disponibilidad, pero quizá de la que más orgullosa está es de una actividad que se realiza gracias a su propia iniciativa. Junto al Club Gallego de Surf, ayudan a menores con problemas familiares y sociales. “Pensé que era una gran idea ponerles en contacto con nuestro centro de voluntariado -¡ahora ya son una entidad colaboradora!-, y el resultado fue una maravillosa tarde de paddle surf en la playa, divertida y muy emotiva, que estoy segura de que esos menores nunca olvidarán.”
El cariño que recibo haciendo voluntariado me hace totalmente feliz.

Aránzazu Fernández