La solidaridad de los momentos decisivos

Con la conciencia de quien llama a su padre varias veces al día porque está solo, Aurelio Vicente Dalmau decidió animar a sus seres queridos a dedicar diez minutos al día al proyecto Cartas contra la Soledad.

“Mi mujer y yo redactamos el texto y mi hijo hace los dibujos y firma, ya que acaba de aprender a escribir su nombre”. Saben que será difícil recibir una respuesta pero “si llega será porque la carta ha despertado la ilusión de quien la ha leído y ha tenido fuerzas para contestar”.

Una sociedad que pierde a sus mayores pierde sabiduría.

Aurelio Vicente Dalmau

La familia de Aurelio es un ejemplo de solidaridad, altruismo y empatía. Ya lo era antes de que llegara el confinamiento, pero ahora, conscientes de lo que supone estar solo o tener las defensas bajas, hacen lo que pueden para ayudar a los demás desde su casa.

Hace unos días recibió la llamada de una empresa con la que suele colaborar en la Asociación de Pacientes con Sarcomas y Tumores Raros de Aragón que dirige; “ofrecieron 500 mascarillas que pudimos entregar al Hospital Miguel Servet de Zaragoza”. Es un ejemplo más de la solidaridad que está emergiendo en estos momentos: “La gente en sus casas haciendo mascarillas o empresas que se vuelcan sin ser esta su especialidad, es economía de guerra”, explica.

Desde hace tres años, Aurelio es voluntario en las Ciberaulas de ”la Caixa”. A raíz de sufrir dos sarcomas decidió montar la asociación, en colaboración con el Hospital Miguel Servet, para recaudar fondos para becas de investigación que realicen ensayos clínicos. “Una de las luchas que llevamos a cabo es la centralización de los pacientes de Aragón que sufren sarcomas o tumores raros en un único hopistal”, lo que ayudaría, según cuenta, a que todos los enfermos tengas las mismas oportunidades. Actualmente, el hospital de referencia en la comunidad de Aragón es el Hospital Miguel Servet, donde ya existe un equipo multidisciplinar especialista en este tipo de patologías. 

De su enfermedad tiene pocas secuelas: “He cambiado el tipo de deporte que hago” pero explica que “hay personas que sí sufren y se ven obligadas a hacer un cambio radical en sus hábitos”. Hace especial hincapié en que en estos momentos, la salud de las personas que están en un proceso de quimioterapia, radioterapia o que han salido de una operación recientemente son muy vulnerables lo que hace que no solo están encerradas en sus casas, como todos, sino que también sientan miedo a enfermar o incluso morir.