Para mí ser voluntario es una vocación

Siempre he sido voluntario, ya lo era antes de empezar a trabajar en "la Caixa" y cuando entré hace dos años, lo primero que hice fue moverme para conseguir los contactos y poder empezar como Voluntario de "la Caixa".

Un voluntario tiene el gusanillo de ayudar a la gente, y la verdad es que siempre hay algo que hacer. No hacen falta grandes proyectos, ni actividades de gran repercusión, lo importante es ayudar al que tienes a lado, aportar tu granito de arena localmente.

La satisfacción que te da ser voluntario es enorme, es extraordinaria, te sientes útil y te das cuenta que la vida es mucho más.

Julio Lucena

Mi mujer es médico y ella fue la que me habló de la Ciberaula en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Es una actividad que me encanta, no sólo se entretienen los niños y se olvidan un poco de su enfermedad, también sirve a los padres, les ayuda a desconectar un poco de la situación que están viviendo.

El gran problema de todo voluntario es el tiempo, yo intento ayudar siempre que tengo un rato. Me hace feliz y hago felices a las personas que ayudo.

Últimamente he colaborado en la campaña de recogida de alimentos, "Ningún niño sin un bigote". También he impartido talleres de contabilidad para jóvenes privados de libertad.

Cuando tienes un ratito lo aprovechas para ayudar a que sean más felices