Una experiencia vital como cooperante

No hacía ni cuatro días que había aterrizado de su experiencia como cooperante internacional, cuando hablamos con Juan Miguel del Río, voluntario de Córdoba.

Este voluntario se siente afortunado, ha participado en la delegación de Córdoba desde el principio, y ha involucrado a su familia en el voluntariado.

"Son valores que quiero transmitir a mis hijos".

El gusanillo de participar como cooperante internacional surgió compartiendo actividades con otros voluntarios: "ves la cara de felicidad cuando vuelven de su experiencia, es alucinante (...) en la vida si piensas mucho las cosas no las haces y fueron las experiencias de mis compañeros que acabaron de decidirme".

Así que Juan Miguel, voluntario casado y padre de familia numerosa, inició todo el proceso para aplicar como cooperante "No pensé que me cogieran, hasta que me llamaron para una entrevista; me plantearon proyectos en los que pudiera encajar con lo que buscaba. Al final fui yo quien decidió con  las opciones que me platearon".

Una vez confirmado el proyecto, todo va rodado: documentación, el compañero con el que vas, información : "es un ritmo de "meta volante"(...) te vas preparando, te informas sobre el país, otros compañeros que ya han estado te pasan consejos sobre hoteles, transportes, la ONG con la que vas a trabajar"

¿Qué me he traído de Nicaragua? gratitud (...) una vivencia única en la vida

Juan Miguel del Río

Juan Miguel ha ido a Nicaragua, a colaborar con ODESAR, una ONG con gran relevancia entre la población local, ya que trabajan en los ámbitos social, medioambiental, de igualdad.

El primer día les explicaron el proyecto en el que colaborarían, y los días siguientes estuvieron en el terreno, tocaron la realidad en la que vivía la comunidad con la que iban a trabajar. El proyecto consistía en establecer un sistema de crédito para la cooperativa de agricultores, a los que también dio una formación.

"Son personas con interés e iniciativa, con hambre de conocimiento, con ganas de aprender y de encontrar las herramientas para progresar y mejorar su calidad de vida".

En Nicaragua, Juan Miguel se ha encontrado a una comunidad de gente súper generosa y hospitalaria: "Te dan todo lo que tienen (...) son muy respetuosos y tienen muchas ganas de aprender, cuando somos nosotros los que tendríamos que aprender cosas de ellos".  Y cuando habla de José, su compañero en esta experiencia, dice: "Brutal, es tu familia en este proyecto, llegas a un nivel de complicidad enorme".

 

"Lo único que quieren es mejorar, poder financiar los estudios a sus hijos (...) no quieren caridad, se lo quieren ganar y quieren herramientas para conseguirlo(...) quieren ganárselo, sentirse útiles, quieren su dignidad y su oportunidad".

Ha sido una experiencia muy potente, con un sinfín de micro experiencias dentro. Cuando le preguntamos si querría repetir la experiencia de cooperante, respondió: "Sin duda, me gustaría ver en unos años los efectos del proyecto en el que he colaborado" .

Ahora ya ha vuelto a casa. Aterrizó y al día siguiente ya estaba trabajando.

"Es muy pronto para saber qué me he traído de Nicaragua...gratitud, una experiencia vital, necesito tiempo para procesarlo(...) pero sin duda ha sido una vivencia única en la vida" .