Ver el lado positivo del día a día

Lorenzo aún recuerda emocionado sus visitas a la Residencia Asilo San José, en las que, junto con varios compañeros, acompañaban cada día a niños con parálisis cerebral y disfrutaban de un rato de juegos.

Se acuerda, sobre todo, de la atenta mirada de sus padres, superhéroes de verdad según sus propias palabras, que siempre permanecían allí, las 24 horas del día con una sonrisa permanente que no olvida.

 Esta experiencia le hizo ver la vida con una perspectiva que antes no tenía, e insiste en centrarse en las cosas que realmente son importantes y olvidarnos de las tonterías del día a día que carecen de importancia, aunque a veces nos dejemos llevar. Estas experiencias son las auténticas recompensas que te proporciona el voluntariado.
La suerte que tenemos de gozar de salud y trabajo es infinita

Lorenzo Barrezueta