Toda ayuda es poca

“Me siento corresponsable de la situación social”, lamenta Marian Cabrera, voluntaria de Murcia desde hace veinte años, “necesitamos muchas manos para combatir desigualdades, soledad y falta de acceso a la educación” añade.

Marian está convencida de que con un poquito de cada uno conseguiríamos mucho. Sabe que el primer paso es romper el hielo colaborando y encontrando el proyecto donde encajar, “¡porque después engancha!”, exclama convencida.

Los primeros pasos que dio Marian en el mundo del voluntariado fueron en la Delegación de Cádiz de ”la Caixa”, hace más de 20 años. Fue su situación personal lo que le llevó a sumarse a la primera acción de voluntariado “cuando se abrió la posibilidad de hacer voluntariado a través de la Obra Social, no lo dudé”, sentencia.

Ella se define como una persona entusiasta y se apunta a cualquier actividad porque sabe que toda ayuda es poca y a nivel personal es un gran aprendizaje de vida. “Todos los momentos son enriquecedores: el trato con los niños, los mayores, los desarraigados… te llenan de satisfacción, son impresionantes”.

Además, Marian ha podido participar como cooperante internacional lo que le ha permitido conocer distintas culturas y “me ha dado un baño de realidad imprescindible”, concluye.

Me siento corresponsable de la situación social

Marian Cabrera