Las emociones que da el voluntariado

A Juan Vicente Morales, voluntario de Bailén en la provincia de Jaén, la prejubilación le trajo más tiempo que poder dedicar al voluntariado.

Hasta ese momento participaba pero de manera más puntual con la disponibilidad que le permitía el trabajo. Ahora con más tiempo, lo disfruta plenamente.

De todas las iniciativas en las que ha ido participando, las más especiales para él son las que colabora con personas con algún tipo de minusvalía y discapacidad “cuando hago actividades con ellos me emociono mucho porque son super agradecidos y cualquier detalle te lo agradecen un mundo”. Pero sin duda, la que más le marcó fue la primera actividad en la que participó después de prejubilarse. Junto a su mujer estuvieron al frente de un stand de la campaña Ningún niño sin bigote, y esa experiencia les marcó intensamente “vimos tanta solidaridad de tantísima gente, que después de vuelta a casa, íbamos los dos sobrecogidos”. 

En el voluntariado te sueles llevar más de lo que dejas.

Juan Vicente Morales

Con esta frase que Juan Vicente suele decir, resume muy bine la sensación que tienen la mayoría de los voluntarios. Y es que ayudando a los demás te ayudas a ti mismo, y las sensaciones que vives y lo que experimentas son muy potentes.

Estos días también está siendo parte del voluntariado online. Ha participado tanto en Cartas contra la soledad como en Cadenas de vida, y en ambas actividades no lo ha dudado y ha animado a su familia a enviar cartas, para ayudar a personas mayores que realmente necesitan estas palabras de ánimo.