Ayudar a los demás es ayudarse a uno mismo

La historia de Josefa Solano como voluntaria es una historia en familia ya que junto a su marido y su hija comparten experiencias y ganas de colaborar.

Para Josefa, una de las cosas que más le aporta el voluntariado a su vida es la satisfacción que siente sabiendo que está ayudando a otra persona. Además, es una satisfacción doble el poder compartir esta parte de su vida con su familia “es muy bonito porque no voy yo sola si no que tengo la posibilidad de poder compartir con ellos estos momentos”.

Compartir el voluntariado en familia es algo muy bonito.

Josefa Solano

Desde hace varios años está muy volcada con la Asociación JUNIORS en la que colabora activamente y han formado un gran equipo de voluntarios de ”la Caixa”. Ahora desde casa Josefa no ha bajado su actividad como voluntaria si no que sigue casi tanto o más activa que antes del confinamiento. Junto a los niños de JUNIORS han elaborado un vídeo para dar ánimos a las personas mayores de la residencia que visitan de vez en cuando. Los niños han realizado un montón de dibujos y carteles que han recopilado en un vídeo para ellos.

También está confeccionando junto a más voluntarios mascarillas solidarias que se están donando a residencias, hospitales, Policía… Y por supuesto, ha colaborado junto a su hija y su marido en la actividad Cartas contra la soledad en la que cada uno ha escrito una carta diferente para mandar ánimos y tratar de hacer pasar un ratito agradable a quienes las reciban.

Josefa resume su labor en el voluntariado como algo que le hace feliz “me da más de lo que yo doy y esa sensación es única”. Por eso, anima a todos los voluntarios a seguir colaborando, y seguir ayudando porque como ella misma resume “ayudando a los demás, te ayudas a ti mismo”.