Estrechar lazos a través de la cocina

Tomate, pan, ajo y aceite de oliva virgen extra: estos son los ingredientes que forman la receta canónica del delicioso salmorejo cordobés. Un tesoro de la gastronomía andaluza que, acompañado del cariño y la dedicación de voluntarios como Rafael Crespo, hace que todavía sepa mejor.

Hace muchos años, Rafael se trasladó a Cádiz por motivos familiares, pero, siendo cordobés de pura cepa, no podía elegir otra receta más apropiada para su primer taller de cocina on-line. Durante esta sesión inicial, Rafael, su mujer Francisca y Antonio, otro compañero voluntario de ”la Caixa”, enseñaron a los participantes de la Fundación SAMU a preparar salmorejo y arroz con leche.

La actividad de prueba funcionó muy bien y los asistentes quedaron tan contentos que continuarán con las clases de cocina, cada miércoles por la tarde, a través de videollamadas. Además, los tres chicos participantes se turnarán con los voluntarios para cocinar y mostrarles, también, platos típicos de sus regiones de origen. Esta semana les han cocinado tajín, un guiso tradicional de la cocina marroquí.

Además de los talleres, Rafael también dedica parte de su tiempo a hacer seguimiento con llamadas telefónicas a residentes de la Fundación ASPRODEME en Puerto Real y AFANAS Cádiz. Dos asociaciones que dedican su actividad a la atención y asistencia a personas con discapacidad.

Rafael disfruta mucho con estas llamadas, que realiza cada dos días, y con las que reconoce que se animan mutuamente: «Hablar con ellos es una experiencia muy bonita. Les voy preguntando cómo están o qué han hecho esa mañana. Ellos me van contestando y se van pasando el teléfono unos a otros. Podemos estar hasta 45 minutos hablando».

 
Es muy gratificante comprobar que estás dando algo de ti a alguien que lo necesita.

Rafael Crespo



Como la mayoría de los voluntarios, Rafael asegura que en su larga trayectoria de voluntariado siempre ha tenido esa sensación de que recibes más de lo que das: «Es muy gratificante comprobar que estás dando algo de ti a alguien que lo necesita. Es una satisfacción única que no se puede describir».