Queridos Reyes Magos, gracias

Las muñecas LOL tienen los ojos grandes y expresivos, casi un reflejo de la ilusión que hay en la carta a los Reyes Magos de Asil, una niña de 3 años, que forma parte de las muchas cartas detrás de las bolas que cuelgan del Árbol de los Sueños.

Roser Páez, voluntaria de Barcelona, ha sido parte del grueso de voluntarios, trabajadores y clientes de CaixaBank que han participado en la edición del Árbol de los Sueños de este pasado 2020. Para ella, esta iniciativa, como muchas otras que promueve la entidad, con el apoyo de la Asociación de Voluntarios de CaixaBank, es una oportunidad inmejorable de colaborar y de devolver la ilusión a muchísimos niños de familias vulnerables: «Creo sinceramente que somos unos privilegiados. Somos parte de una entidad que nos ofrece esta oportunidad y la respuesta no puede ser otra que participar y aportar a la sociedad».

Este año, el funcionamiento del Árbol de los Sueños ha sido un poco distinto, sobre todo para los trabajadores de Servicios Centrales, en Barcelona: «Este año, debido a las circunstancias, toda la distribución de regalos se ha hecho a través de las oficinas y me gustaría destacar la buena organización con la que se ha llevado a cabo». A Roser le tocó una oficina cercana a su domicilio y pudo comprobar de primera mano el control exhaustivo de las cartas y los regalos. Incluso la directora de la oficina le confirmó que todas las cartas que recibieron obtuvieron su regalo.

Además de la aportación para Asil, la niña de 3 años que junto a su madre escribió la carta que le tocó a Roser, en esta edición ha podido participar en más partes del proceso: «Esta vez he podido colaborar en la revisión de las cartas y ha sido muy bonito leerlas y comprobar la ilusión que transmiten».

Yo creo que el voluntariado es una vocación con la que se nace.

Roser Páez

Para Roser, la acción de ayudar a los demás es algo que lleva interiorizado desde muy joven. Ya con 14 años era voluntaria en su colegio ayudando a otras niñas a aprender mecanografía y correspondencia por las tardes. Desde que trabaja en CaixaBank está muy volcada en su actividad como voluntaria participando en las iniciativas que su disponibilidad le permite y siendo fiel a citas como la Semana Social o La Marató: «Yo creo que el voluntariado es una vocación con la que se nace. Además, es algo que a mí me aporta más de lo que doy y me da la tranquilidad de saber que soy útil para las personas».