“El voluntariado me permite parar y prestar atención a otras realidades”

La rapidez con la que pasan los días, empujados por la rutina diaria, no nos permite a veces hacer una pausa y tomar consciencia de lo verdaderamente importante.

Para Minaya Ruiz, voluntaria de la Delegación de Canarias, su Voluntariado en CaixaBank es ese momento en el que puede parar y reflexionar. Es una oportunidad de calma para ver la vida desde otra perspectiva: «Es como si viviéramos una vida muy rápida de rutina de trabajo, tareas, etc., en la que solo eres consciente de ti mismo y lo que te rodea. Para mí, sentarme en una reunión a plantear una actividad o participar en ella es una oportunidad de darme cuenta de las circunstancias y realidades tan duras que tienen que enfrentar muchas personas».

Minaya entró a la Asociación de Voluntarios de CaixaBank en 2014, sin embargo, está desarrollando su labor de acción social desde muy joven, ya que, a raíz de una experiencia personal, comprobó en primera persona la satisfacción que da el voluntariado: «Durante mi etapa universitaria colaboré directamente con la Asociación Española Contra el Cáncer y me llenó enormemente compartir mi tiempo con el colectivo y ser de ayuda en la vida de otras personas».

Para Minaya, ser Voluntaria de CaixaBank es una gran oportunidad que no todas las entidades y empresas ofrecen a sus trabajadores: «La cantidad de proyectos y asociaciones con las que colaboramos nos da la oportunidad de poder participar de formas muy diferentes y adaptadas a las características de todos los Voluntarios de CaixaBank». Ésta fue, además, una de las razones por las que entró a formar parte de la junta de su Delegación: «Creo que es muy importante ofrecer a los compañeros la oportunidad de colaborar a gusto. Necesitamos actividades que se adapten a cualquier voluntariado porque es un tiempo que se dedica a otras personas y requiere de nuestra mejor disposición».

En su caso, hay dos iniciativas en las que ha participado con regularidad y le llenan especialmente. Una es la Ciber@ula de pediatría que, ahora, además, vive desde otro punto de vista una vez ha sido madre: «Siempre entras con mucho respeto y sales con una sonrisa de oreja a oreja. Durante esas dos horas dejas de ver la enfermedad y solo hay un niño jugando y divirtiéndose. Es una experiencia muy potente».

Los talleres de Educación Financiera es la segunda iniciativa que tiene más importancia en su vVoluntariado: «Creo que hay mucha falta de formación en aspectos de economía básica y es algo que necesitamos todos en nuestro día a día. Nosotros, con nuestra formación, podemos solventar las dudas de una persona y que eso le sirva para poder afrontar sus dificultades».

Con las actividades on-line puedo compartir el voluntariado con mis hijos.

Minaya Ruiz


Para Minaya, una de las mayores ventajas que ha encontrado en la programación on-line ha sido poder comenzar a compartir con sus hijos los valores del voluntariado: «Tengo dos niños de 4 años y ha sido muy gratificante poder empezar a inculcarles lo que significa ser voluntario. Con las actividades on-line puedo compartir con ellos el voluntariado participando conmigo y entendiendo por qué lo hacemos».