Llamadas que calman

«Hola, ¿qué tal? Le llamo para charlar un ratito... Cuénteme qué ha hecho hoy. Cómo le ha ido el día» Así comienza una sencilla conversación por teléfono que alegra y alivia. A la escucha, un Voluntario de ”la Caixa”, al otro lado, una persona mayor de La Sagra en Castilla-La Mancha. Son las llamadas a mayores de #LaSagraConectada.

Una de las consecuencias que ha traído la crisis de la COVID-19 ha sido la soledad forzada. De la noche a la mañana, el confinamiento y las medidas de distanciamiento social han obligado a las personas mayores a paralizar sus relaciones sociales directas y sus lazos de contacto. Sin olvidar, además, su condición de población de riesgo que les conlleva aún más precaución.

Este aislamiento ha sido especialmente intenso para quienes viven en soledad. Según datos de 2019 de la Encuesta Continua de Hogares del INE, en España, hay 2.009.100 personas de más de 65 años en estas circunstancias.

El proyecto #LaSagraConectada, en colaboración con la ONG Proyecto Kieu, tiene como objetivo dar asistencia a mayores aislados de esta zona de Toledo. Alrededor de 20 voluntarios y voluntarias de “la Caixa” de la Delegación de Castilla-La Mancha han dedicado parte de su día a realizar llamadas por teléfono para dar apoyo y acompañamiento a los más de 400 beneficiarios que contactan.

Cristina Río, una de las voluntarias participantes, charlaba un par de veces a la semana con su beneficiaria: «Me contaba su rutina, hablábamos de cocina, de su familia… Sobre todo escuchaba sus preocupaciones con toda esta situación». En cada conversación, además, Cristina ha hecho su propio aprendizaje: «Para mí ha sido muy gratificante. Esta experiencia te ayuda a escuchar y, sobre todo, te hace valorar más la vida con tus mayores, con los tuyos».

 

La crisis sanitaria está poniendo el foco en muchas necesidades que ahora se hacen visibles, pero, principalmente, nos está recordando la urgencia de cuidar a nuestros mayores. Estos días, la mejor manera de hacerlo es a través de la compañía: una conversación sencilla, sin prisas y con predisposición de quien escucha es un regalo inmenso para quienes pasan varias horas al día sin hablar con alguien.

El voluntariado online hace posible llegar donde la pandemia no permite y, en este caso, el teléfono es el vehículo para poder llevar un poco de sosiego y comprensión a quienes más lo necesitan.

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