Recogidas solidarias para evitar el desperdicio de alimentos en el campo

1.222 toneladas de alimentos recuperados, 875 toneladas de emisiones de CO2 evitadas, 790 millones de litros de agua ahorrados, y lo más importante: 3.869.869 de raciones (de 300 g cada una) de alimentos servidos a personas en situación de vulnerabilidad.

Estas cifras forman parte de la acción global que desarrolla la Fundació Espigoladors en Cataluña, una entidad que trabaja contra el despilfarro alimentario ayudando a personas en riesgo de exclusión social y, a su vez, concienciando a la población sobre nuevas formas de consumo responsable promoviendo una cultura del aprovechamiento de los alimentos.

Los Voluntarios CaixaBank colaboran activamente con esta fundación siempre que surge la oportunidad de realizar alguna acción conjunta. En el mes de enero, la Delegación de Voluntarios de Terres de l’Ebre participó en una recogida solidaria de cítricos en el Campo de Jesús, en Tarragona.

La iniciativa planteada surge de la necesidad de los payeses al no poder afrontar la recogida de todo el fruto que tienen sus campos. Para evitar el desperdicio y la pérdida de naranjas y mandarinas en buen estado, se planteó esta recogida solidaria en la que, gracias al trabajo de los Voluntarios CaixaBank junto a los propios Voluntarios de Fundació Espigoladors, se pudieron recuperar 3800 kg de fruta que ha ido destinada a entidades sociales del territorio en función de la necesidad.

Herme Jaques, Voluntario CaixaBank de Terres de l’Ebre, comenta la importancia de estas actividades necesarias tanto para las entidades sociales y sus beneficiarios como para los agricultores: «Es una actividad muy necesaria porque ayudamos a personas en riesgo de exclusión social a acceder a alimentos saludables y también a los payeses evitando que se desperdicien alimentos en buen estado, con todo lo que eso supone».

Además, Hermes Jacques destaca la característica única de este tipo de actividades en el contexto actual de pandemia, ya que permiten volver a la presencialidad respetando y cumpliendo rigurosamente con las medidas de seguridad sanitarias: «Es una actividad perfecta para los Voluntarios porque, siendo en un campo al aire libre, respetamos las medidas de seguridad y, a su vez, estamos colaborando para ayudar a muchas personas que tienen dificultades para acceder a alimentos frescos. Es una forma de volver a realizar voluntariado presencial con seguridad sanitaria».

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