El voluntariado genera felicidad

La amabilidad, la empatía o la consideración hacia otras personas son características y valores propios del voluntariado que, además, aportan aspectos muy positivos a la vida de quienes lo practican.

La Real Academia de la Lengua define felicidad como “estado de grata satisfacción espiritual y física” y en esta frase tan corta reside uno de los propósitos fundamentales del ser humano.

Alcanzar la felicidad es un concepto muy subjetivo y que requiere de tantos factores asociados a la identidad de una persona que no existe una ciencia exacta para lograrlo. Sin embargo, sí contamos con pequeñas rutinas o detalles del día a día que, más allá de grandes hitos o logros vitales, pueden ayudarnos a experimentar esa sensación de satisfacción con nosotros mismos. El comportamiento y la actitud altruista es uno de ellos. Se ha demostrado científicamente cómo acciones en beneficio de terceras personas, que van desde donaciones económicas a diferentes causas, hasta el voluntariado, o simplemente tratar con amabilidad a otras personas, promueven bienestar y longevidad en quien las lleva a cabo.

Numerosos estudios concluyen que dedicar tiempo al voluntariado desarrolla una serie de beneficios en nuestro cuerpo y en nuestra mente que repercuten directamente en la salud. Por ejemplo, los voluntarios pasan un 38% menos de noches de ingreso en hospitales que el resto de población que no desarrolla actividades de voluntariado. También se ha establecido un menor riesgo de desarrollar enfermedades del corazón o incluso un 24% menos de riesgo de sufrir una muerte temprana. Unido a esto, el momento actual que estamos viviendo está siendo, sin duda, una etapa determinante en la historia del voluntariado.

La pandemia ha puesto de manifiesto la importancia de los voluntarios como una figura imprescindible de nuestra sociedad, con especial interés en el voluntariado corporativo, como, por ejemplo, el Voluntariado CaixaBank. En nuestro caso, gracias a la infraestructura de la Asociación de Voluntarios de CaixaBank, se ha podido reconducir la actividad rápidamente para adaptarnos a las circunstancias de la pandemia y continuar así con la labor tan necesaria de nuestros voluntarios.

El voluntariado corporativo tiene el objetivo principal de la mejora de la sociedad al que se suman una serie de beneficios intrínsecos que repercuten positivamente en diferentes ámbitos: Beneficios en el ámbito laboral, beneficios en la salud física y mental y beneficios en la sociedad.

Beneficios en el ámbito laboral
Los empleados que practican el voluntariado en su propia empresa constatan un crecimiento personal y profesional. Desarrollan y mejoran una serie de habilidades profesionales y competencias como, por ejemplo, el liderazgo, la comunicación y el trabajo en equipo o la inteligencia emocional, entre otras.

Beneficios sobre la salud mental y física
Como hemos comentado anteriormente, ser voluntario tiene un efecto muy positivo sobre la salud física y mental de las personas. En los numerosos beneficios que se observan, destacan: mejora en la memoria y actividades cognitivas, mejora el humor y aumenta la autoestima, reduce el nivel de estrés...
 
Beneficios para la sociedad
El principal objetivo del voluntariado corporativo es conseguir que su acción mejore la sociedad. Es, por tanto, una actividad que contribuye al desarrollo social generando un compromiso entre la entidad, la persona voluntaria y los colectivos con los que colabora. En el ejercicio de su actividad, se observan algunos beneficios muy destacables, como cohesión social y la construcción de comunidades más fuertes y seguras.

Con todo lo anterior expuesto, podemos dar por seguro que el voluntariado corporativo se ha convertido en una actividad indispensable y aún más necesaria en estos tiempos de pandemia. Favorecer su actividad nos ayudará como sociedad y como individuos, mejorando incluso nuestra salud.

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